Andrés Merejo y el cibermundo global 1 de 2



El doctor Andrés Merejo presentó su Discurso para entrar como Miembro de Número de la Academia de Ciencias de la República Dominicana, el 26-8-2015, en la Comisión de Filosofía y Epistemología. El referido texto se titula “El Cibermundo Global en República Dominicana”, al cual me referiré desde la mirada de un sujeto cibernético-creador.

Se trata de un texto descriptivo que, si bien es cierto no innova, sino que detalla y enumera, no menos cierto es que proyecta una imagen provocadora de asombro y que nos convoca a situarnos, como nación, en una perspectiva de apoyo al mundo de la tecnología, si es que en verdad queremos trabajar por el desarrollo integral del país.

Desde este enfoque, Merejo trata sobre la relación del cibermundo con la lengua, la cultura, la filosofía , la banca, el negocio, la ética y ciberpolítica, entre otros aspectos del saber. Hay aquí dos partes, un enfoque general que nos coloca en el panorama actual de la tecnología y la ciberpragmática y un tratamiento específico, referente a la situación de nuestro país, en cuanto al uso de la tecnología hoy.

En términos generales, en este discurso se acentúa en la producción de conocimientos, desde la perspectiva de cibersaberes que no son permanentes, sino que están en permanentes cambios, asumiendo el enfoque filosófico eraclitiano de que aquí  “todo fluye”. No hay inmovilidad. Es cibercultura en movimiento.
Hay una recurrente referencialidad al mundo cibernético en uso, como alternativa posible y como factor vinculante a nuestra cotidianidad vivencial.
Asume marcar diferencias puntuales entre los atisbos de la globalización inicial, con transformación del homo sapiens y su proceso de inmigración, con la globalización renovadora y caótica actual, la del siglo XX, aquella que vincula nuestro actuar del día a día con la tecnología y que procura ordenar el saber, donde se selecciona y se la información y el conocimiento especializado, hasta articularse desde las redes digitales.
Se trata, entonces, de un discurso, donde su autor subraya la ruptura de paradigmas y la provocación de incertidumbres que genera el indetenible avance de la tecnología y la acción cibernética de la sociedad de hoy. Un “HOY” que se esfuma en segundo y se convierte en rápido pasado, dejándonos como apuesta un futuro insospechable y enigmático.

Desde mi enfoque de sujeto ciberinmigrante, debo destacar que a este discurso le falta encarar la tecnología al trasiego creador del humanismo, porque la tecnología y el cibermundo, son saberes porque el SUJETO, el SER le otorga estatus y raigambre de existencia. No viene por sí misma, necesita de la ontomirada y los escarceos del Hombre, visto del una perspectiva macro-humanística.

Por: Julio Cuevas