La lección que nos dio la lucha por el 4% para Educación



El presidente de la comisión, senador Dionis Sánchez que evalúa a los próximos integrantes de la Junta Central Electoral (JCE), expreso que dentro de las demandas principales que tienen, es la escogencia de una persona que pueda manejarse con autonomía.

“se maneje con carácter, con independencia, que respete la soberanía, pues la Junta no es solo para elecciones, también está el registro civil que es sumamente importante sobre todo en estos momentos que tenemos tanta presión de organismos internacionales que quieren que nosotros carguemos con el problema de Haití”. Manifesto el vicepresidente del Senado de la República, senador Dionis Sánchez.

De igual modo, informo que “necesitamos personas que entiendan que la soberanía nacional está por encima de todo, que tenemos una determinación como país de definir nuestra política migratoria y quien dirija la junta central electoral debe tener claro esos aspectos, porque tiene que ver con la nacionalidad”, expresó Sánchez en el programa “Lo que pasó en siete días”.

El senador del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) por la provincia de Pedernales, tras ser entrevistado por Lorenny Solano para “Lo Que Pasó en 7 días”, indico que hasta la fecha solo se han entrevistado unas 89 personas.

 “Por eso es que cuando escuchamos que hay personas que dicen la comisión lleva este proceso atropellantemente, nos obliga a mirar hacia atrás y ver que los que estaban en el congreso en años anteriores en la misma circunstancia, eligieron una junta en 15 minutos”, manifestó.

La comisión Especial del Senado continuara evaluando unas 14 personas que ya están invitadas y que en el trascurso de la semana continuaran evaluando igual cantidad. También informo que algunos de los entrevistados no tienen ni idea de los temas ligados a la JCE.

Recientemente un diplomático extranjero me preguntó cuáles eran los avances más significativos experimentados en la sociedad dominicana. Por supuesto, entre ellos, cité la educación.

Lo hice no porque entienda que, ni remotamente, alcanzáramos ya una educación de calidad, que debe ser pública, gratuita y universal, sino por lo significativo que fue ver diferentes sectores sociales y económicos juntos demandando que el Gobierno cumpla la ley y asigne el 4% del PIB a la Educación, y porque tiene un sello de victoria ciudadana y colectiva.

Sin embargo, aunque usualmente los mayores aprendizajes en la vida vienen en fracasos y derrotas, la victoria de la lucha por el 4% para Educación nos ha dado grandes lecciones.

Una de ellas es que no basta con demandar aumentos de partidas presupuestarias. El eje inversión y gasto de calidad debe ser protagonista desde el inicio de cualquier proceso reivindicativo.

Esto porque el estudio Calidad del Gasto Educativo en República Dominicana, realizado por la Acción Empresarial por la Educación (Educa), revela dispendio de recursos públicos y mala administración como pan de cada día en el Ministerio de Educación.

Para muestra dos botones: En 2013, Minerd gastó RD$4,338,669 en la compra de 100 celulares para directores distritales, monto que equivale a unos 43 mil pesos por equipo, y en los últimos años ha gastado 55 millones en pabellones o stands para ferias del libro y otros 55 millones para viajes al exterior sólo en 2014.

Como si esto fuera poco, entre 2011 y 2015 se contrató más personal administrativo que docente (40% maestros, 80% personal), incrementando 155% el gasto en personal.

Por un lado, estos datos demuestran que más que la extensa y también costosa labor propagandística del mito de la revolución educativa, es necesario que Educación se aboque a un saneamiento y control del gasto. Por el otro, reviven el legendario fantasma de la impunidad política en la administración estatal porque los funcionarios salientes del Minerd, responsables de este caos, quedan ilesos, sin rendir cuentas ni pagar consecuencias por dilapidar recursos de este pueblo.

¡Todo lo contrario! como aquí ciertos funcionarios no pueden vivir fuera de “la teta del Estado”, éstos fueron rotados a otros ministerios y nada nos asegura que no repliquen allí el mismo modus operandi de derroche de recursos y de mala administración.

Deberá llegar el día en que la mala administración pública sea punible en la República Dominicana.
Estas son lecciones que debemos tomar en cuenta ahora que como sociedad tenemos pendiente emular versiones mejoradas de la lucha por el 4% para Educación en áreas como Salud y Justicia.


¡Eso sí!, que nadie nos hable de aumentar presupuestos sin colocar candados contra el robo, los corruptos y los abusadores.

Por MILLIZEN URIBE