A la espera del segundo debate de los candidatos a la
presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump y Hillary Clinton, toda la
opinión pública de ese país, discute sobre las palabras del primero hace diez
años, cuando cruzaba ya la frontera de los 60, sobre las mujeres y la forma en
que las tratan.
La forma en que Trump piensa del género femenino y el trato
que da en sus palabras, en una serie de comentarios que le han sido aceptados a
través de estos meses, a las mujeres en sentido general, han sustituido de
repente la discusión sobre el muro con Mexico, las relaciones con Putin y hasta
los correos apócrifos que publicó Wikileaks este mismo fin de semana.
Esta historia fue publicada el pasado viernes por el
periódico The Washington Post, y pone en evidencia un vocabulario lleno de
vulgaridades y una actitud de desprecio por las mujeres, donde incluso es muy
difícil distinguir la delgada línea que podría separar lo que habla Trump de
una actitud de acoso sexual y hasta de violación, ambos delitos graves en la
legislación de los Estados Unidos.
Las palabras de Trump son la típicas de los ¨viejos verdes¨,
es decir aquellos quienes hacen galas con su boca de sus aventuras sexuales con
sus amigos u oyentes, tratando de reforzar una masculinidad que sienten que se
les va con los años.
Esta etapa de la vida tiene nombre, y se denomina
andropausia, que no son mas que los efectos físicos y sicológicos que se
presentan en el hombre al comenzar a disminuir el nivel de andrógenos (hormonas
masculinas) después de los 55 años de edad.
Ya en estos años la función de los testículos comienza a
decaer y la erección del miembro sezual masculino también, como consecuencia de
la declinación normal de la testosterona, por lo que la relación sexual
necesitará mas tiempo para que se produzca e incluso mayores estímulos.
Estos cambios hormonales producirán cambios físicos, como
mayor tendencia a engordar y a la acumulación de grasa en el abdomen, así como
pérdida de la masa muscular y pérdida de pelo tanto en el cuerpo como en la
cabeza.
Todo esto puede producir un impacto sicológico en muchos
hombres, para los que su aspecto físico está íntimamente relacionado con su
idea de virilidad, por lo que se buscan soluciones estéticas, como uso de
vestimentas que no van de acuerdo a la edad, remedios estéticos, implantes de
pelo y muchas otras cosas que lo único que buscan es reencontrarse con la
juventud que sienten que se les va o ya la sienten perdida.
Y una de las conversaciones comunes de estas personas con
problemas de identidad a esa edad, es alardear de sus conquistas y relaciones
sexuales, casi siempre delante de hombres mas jóvenes, tal como lo hizo Trump
en el video del Washington Post, como una forma de reforzar su psiquis en
cuanto a su masculinidad frente a los de su mismo sexo.
El problema con Trump es que es un típico ¨viejo verde¨, que
pasa de las palabras a los hechos, y confiesa en lo publicado, que el usa su
fama y, agregaríamos nosotros, su fortuna, para agenciarse aventuras sexuales
con mujeres casadas, por lo que sería un verdadero peligro su llegara a ocupar
la oficina oval de la Casa Blanca, que es actualmente el pequeño espacio
geográfico que aloja a la persona mas poderosa del mundo.
Pero además, que confiesa, que es capaz de sentirse tan
atraído por una mujer hermosa, de besarla desde que la conoce, y que como es el
famoso, ella se dejan tocar hasta por el hasta poner sus dedos en su vagina.
Esto es, que se escuda en su condición de famoso y
millonario, ambas condiciones le permiten esta clase de venia no concedida al
resto de los mortales, para acosar y tocar hasta en sus partes más íntimas a
mujeres que suponemos nosotros se dejan hacer porque no tienen mas remedio.
En su defensa Trump alega que eso fue una conversación
privada, solo que en ella demuestra un desprecio tal por las mujeres, que ha
provocado un ciclón mediático que opacó a la tormenta Mathews que estaba
azotando la costa de la Florida el desde el viernes en la tarde.
¨Viejos verdes¨ los vemos todos los días: aquellos que se
sientan en un bar a contarles a su amigos sus reales o imaginarias aventuras
sexuales, los que miran con ojos desorbitados por la lujuria y la lascivia a
las jovencitas en las calles.
Los que se sientan en los parques o puertas de su casa para
vocear piropos subidos de color a niñas que podrían ser sus hijas o nietas y
hasta los que llegan al colmo de cometer incesto o violaciones, solo para
reafirmar sus rasgos de personalidad depravada.
Pero nada de esto es necesario, es un tema mas psicológico
que físico, a cualquier edad un hombre o una mujer puede seguir disfrutando de
su sexualidad, porque las relaciones de este tipo tienen un fuerte componente
emocional que hace que cualquier pareja pueda disfrutarlo hasta a edades muy
avanzadas.
Solo que este reconocimiento no es para personas con el ego
inflado que tiene Donald Trump, quien a sus 70 años no sale a la calle sin que
su peluquero o peluquera le arregle el pelo de un manera tan disparatada que
muchos juran se trata de una peluca bien puesta.
Cuando se mencione en la historia de la humanidad, cuáles
fueron las razones por las que los republicanos perdieron la elección
presidencial del 2016, pues pareciera ser una sola: se buscaron a un viejo
verde convicto y confeso de candidato presidencial, y eso no lo perdona esa
sociedad.
Por Humberto Salazar

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