New Jersey. Antes, nuestra hija más
pequeña acostumbraba a llamarnos al caer la tarde, y a través del teléfono de
la casa, instrumento en decadencia, nos decía: “Papi, trae pan, que no hay.” El
mensaje, que se perdía en el tiempo, no era una garantía para el recuerdo, y el
encargo se nos olvidaba.
Ya en
la adolescencia, a la muchacha le ha llegado en el WhatsApp, y comenzó a
dejarnos por el mismo el mensaje escrito: “Papi, trae pan, que no hay”.


Como
el trajín del día también conspira contra el recuerdo de lo que falta en la
casa, la hija ha recurrido a grabar por WhatsApp a la voz de la mamá, a quien
escucho, en son de pleitos, a viva voz: “Trae, pan, va a dejar a morir a tus
hijas del hambre.”
Cuando
voy a la farmacia, ya que entrado en los años parte del presupuesto familiar se
va en pastillas, y se nos olvida el nombre de uno de los medicamentos, llamo a
la casa y una de las muchachas inmediatamente le toma una foto al envase y
envía la imagen por WhatsApp, donde no queda duda del nombre exacto del
curativo.
Eduardo
Punset, en su programa Redes, narra que en Londres se hizo un estudio del
cerebro entre los taxistas, y se determinó que con el pasar del tiempo a estos
se le había aumentado ese órgano maravilloso de la naturaleza humana, ya que
tenían que saberse de memoria todas las direcciones.
A
pesar de que el mundo se ha llenado de Metrópolis para que ese hombre que viene
recientemente de la selva siga adaptándose trabajosamente a las ciudades, Nueva
York sigue siendo un atractivo para todas las nacionalidades, incluyendo los
mismos estadounidenses.
Lo
que explica que en el Down Town de Nueva York camine a diario una masa humana
que no cesa. Antes a miembros de esas multitudes se podía ver parados en las
esquinas y en medio de las avenidas revisando sus mapas para ver qué dirección
coger.
Tan repetidas era esa imagen, que en todas las impresiones sobre turismo,
aparece como ilustración un hombre y una mujer viendo un mapa, tarea que
siempre ha resultado tediosa, ya que el mapa nunca es el territorio.
Ahora,
cuando usted circula por las calles de Nueva York, las masas caminan guiadas
por el celular, el cual ya cuenta con un localizador. Sentados en la “Séptima
Avenida” con la 42 con Down Town, la misma hija del WhatsApp, al ver el
localizador por el celular, nos dice: Papi, Boston queda a dos días desde
aquí.”
Asombrado,
le contesté: “Revisa, porque creo que eso, desde aquí a Boston, como tú lo está
viendo, tiene que ser a pies.” Volvió a revisar, y nos dijo: “Es así Papi, esa
distancia la está marcando en localizador si unos parte desde aquí a pies.”
Por: Rafael Grullón
Por: Rafael Grullón
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